DIARIO DE CAMPO
El Diario es un instrumento que favorece la
reflexión sobre la práctica docente, y que facilita la toma de decisiones
acerca del su proceso de evolución y la lectura de ésta, convirtiendo al
docente en investigador, en un agente mediador entre la teoría y la práctica
educativa, propiciando así en él el desarrollo de niveles descriptivos,
analíticos, explicativos, valorativos dentro del proceso investigativo y
reflexivo que se lleva a cabo al interior del aula de clase, por lo tanto
favorece el establecimiento de conexiones significativas entre el conocimiento
práctico (significativo) y el conocimiento disciplinar (académico).
Mediante el Diario se pueden analizar las sucesivas
problemáticas cotidianas sin perder las relaciones de contexto, anotando los
hechos observados, que permiten al educador abarcar mayor de información, en
relación a los hechos ocurridos en las clases, en los descansos, u otros
momentos significativos para la vida intelectual de docente, como su
participación en consejos, reuniones, asambleas, conferencias, donde el
educador puede tener acceso a nuevas formas de pensamiento, modelos
pedagógicos, tendencias didácticas, formas de evaluación y todo aquello que
pueda influenciar su trabajo como maestro.
Es recomendable utilizar un cuaderno que se llevará
consigo al sitio de los acontecimientos (campo). Cuando esto sea imposible, las
notas en cualquier medio son importantes, siempre y cuando se transcriban
posteriormente en el Diario Pedagógico. Además, se puede utilizar para hacer
esquemas, diagramas, mapas conceptuales, dibujos, etc., elementos que harán más
fácil la “reconstrucción” posterior del Diario Pedagógico.
Permitirá al docente tener una mirada reflexiva sobre la
educación, el sentido de la escuela y la profesión docente. Le ayuda a precisar
lo sucedido en torno a las situaciones en las cuales interactúa, igualmente el
diario aporta a la concepción del rol del docente desde la mediación
pedagógica, que lleve a la revisión, el análisis de los registros, para
reformularlos, problematizarlos, y proyectarlos hacia nuevas prácticas.
El diario ayuda a precisar el valor de la
enseñanza, las formas y momentos de la construcción de los aprendizajes, las
distintas consideraciones evaluativas, las relaciones entre el currículo y la
formación, la confrontación de las políticas educativas con las realidades
sociales, la pretensión de la construcción de sujetos desde la formación.
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